VII
Ante la atenta mirada de los cinco integrantes del grupo, Gringa no tuvo más remedio que proseguir: “Cómo ya les mencioné, el Domo tiene una capacidad para exactamente 5000 asociados. Toda la organización está prevista en función de ese número. Esto requiere de medidas para garantizar que no exista sobrepoblación. Entre ellas, la gestión de la natalidad y de la mortalidad. Cuando un asociado llega a los 60 años de edad es el momento del sueño definitivo . La sociedad lo despide con una última reunión en la que se celebra su vida y posteriormente se lo prepara para el final. Una infusión de hierbas combinadas lleva al asociado a ingresar en un sueño apacible del que nunca despierta. Dos días después, el cuerpo sin vida es tratado por perfiles específicos que se encargan de prepararlo para su retorno a la tierra convertido en abono para contribuir al desarrollo de los cultivos. Es por esto que a la muerte se la llama “abonar la tierra” y no creemos que alguien muera realmente; tant...